Bella Durmiente nš 73
muere acuchillada
por su príncipe azul
el 03.07.02
en Zaragoza


Cuando nos enamoramos la felicidad nos impide discernir, en el jardín del amor las espinas de las rosas.



Las lágrimas derramadas con sigilo en esta vida ¿ quien llorará por todas nosotras?.



Encerradas entre los brazos fríos del egoísmo y la enfermedad del otro.



La vida se pasa y soportar dolor pasa factura física y mentalmente.



La existencia se hace tan dura sin el apoyo de él, que era el esperado....



No permite ser.



Y ser arrojada en el verdín de la muerte.

Cuando un hombre asesina una mujer, nos mata a todas.


Begoña Pérez
Soria, 2008